Déborah Rodríguez atletismo

Campeonato Mundial de Atletismo Tokio 2025 del 13 al 21 de setiembre.

Déborah Rodríguez atletismo
Déborah Rodríguez atletismo

El Campeonato Mundial de Atletismo de Tokio 2025 promete ser más que un simple cierre de temporada: será la clausura con fuegos artificiales de un calendario que, por primera vez, deposita su broche de oro en la cita global más esperada.
No es un campeonato cualquiera: es el vigésimo desde aquel estreno en Helsinki en 1983, lo que nos recuerda que la historia del atletismo moderno apenas tiene cuatro décadas en formato mundial, pero ya acumula gestas dignas de epopeya.
Tokio repite como anfitriona tras 1991, cuando un jovencísimo Carl Lewis y un aún más joven Mike Powell firmaron uno de los duelos más memorables de la historia con un salto que desafió la lógica y rozó la eternidad.
Ironía del destino: hoy, la ciudad que simboliza la tecnología futurista vuelve a ser escenario de un deporte que depende solo de cuerpos, músculos y segundos.
El Estadio Nacional de Japón, que en 2021 se disfrazó de resiliencia olímpica en plena pandemia, abrirá de nuevo sus puertas. Y no será para pocos: más de 2000 atletas de 200 países se repartirán 49 pruebas y 147 medallas.
Para Uruguay, la cita tiene sabor a desafío y esperanza.
Nueve representantes vestirán la celeste en Tokio, y cada uno carga sobre sus hombros no solo la ambición personal, sino el peso simbólico de un país pequeño que sueña en grande.
Allí estarán María Pía Fernández (1500m), Déborah Rodríguez (800m), Manuela Rotundo (jabalina), Emiliano Lasa (salto largo), los fondistas Santiago Catrofe y Valentín Soca (5000m), junto a Nicolás Cuestas, Cristhian Zamora y Julia Paternain en la maratón.

El calendario celeste:
– Sábado 13: María Pía Fernández buscará abrir el camino en los 1500m, mientras Paternain desafiará los 42 kilómetros de la maratón.
– Domingo 14: Zamora y Cuestas se suman a la batalla de los 42.195 metros, ese terreno donde la voluntad suele pesar más que las piernas.
– Lunes 15: Emiliano Lasa volará en el salto largo, con la esperanza de repetir viejas hazañas que lo hicieron finalista mundial.
– Jueves 18: Déborah Rodríguez, siempre entre el rigor del cronómetro y la poesía de sus zancadas, dirá presente en los 800m.
– Viernes 19: cierre de lujo para los celestes con Manuela Rotundo en la jabalina y la dupla Catrofe–Soca en los 5000m, prueba que suele ser un aquelarre de estrategia y sufrimiento.

Tokio será, pues, un espejo: mostrará las luces de los gigantes del atletismo global, pero también reflejará el empeño de los países pequeños, esos que saben que llegar a una final puede valer tanto como colgarse una medalla.